domingo 1 de noviembre de 2009

Cosas, cosas y Little Ashes

Supongo que esta ausencia sólo podía llegar a pensar en un lamentable y tonto suicidio literario, pero no, he vuelto, con la cabeza a rebosar de todas las preocupaciones habidas y por haber, ya que la responsabilidad es lo que tiene, y una película bajo el brazo -porque entenderéis que la segunda parte de "Murcia, qué hermosa eres" es ahora difícil de revivir, aunque intensa de recordar. Prefiero quedármelo todo para mí, sin embargo-.

Eneri, hace unos días, comentaba por su Twitter, mientras yo merodeaba por allí también, que en breve vería Little Ashes, la película de producción hispano-británica -y, además, de presupuesto soberanamente reducido-, que narra la relación amorosa supuestamente existente entre Federico García Lorca -interpretado por un espectacular Javier Beltrán- y Salvador Dalí -papel que ocupaba, todavía no nos explicamos muy bien por qué, Robert Pattinson-, en la etapa en la que coincidieron en la Residencia de Estudiantes, situada en Madrid.

Al recordar haber leído en algún artículo de no-sé-cuál periódico sobre este film, y la curiosidad que tenía por verla, no dudé en preguntar a dicha señorita por unos links, que ella me mandó con gusto, lo cual agradezco, y pude verla con toda la tranquilidad, en versión original, con una taza de tisana entre las manos.

Y a partir del momento en el que terminé de ver la película, ese sentimiento que es la sensibilidad recorrió mi cuerpo de la cabeza a los pies, para dejarme más depresivo que un emo en el cuarto de baño.

Sin lugar a dudas, la película es belleza en estado puro. Me encantan los retratados, exceptuando a ese dichoso Robert Pattinson que como Dalí deja mucho que desear, y también el amor que fluye entre ellos. Los paisajes escogidos son bastante oportunos, y también me quedo con la fotografía, que llena la pantalla de todo aquello en lo que quieres verte sumergido.

Y, ah, no os extrañéis si después de ver Little Ashes hacéis de esta versión de la historia como vuestra, porque así lo hemos hecho todos los que la hemos visto. Little Ashes completa la vida de ambos artistas, de ambos librepensadores, en una época que aún no era la suya.

Recomiendo, por tanto, Little Ashes -Cenicitas, traducido literalmente, el mismo nombre de un cuadro de Dalí, pero conocida en España como Sin Límites-. Vedla y dejaos llevar.

domingo 11 de octubre de 2009

Murcia, qué hermosa eres (I)

Llevo dos días pasando este maravilloso puente en esa pequeña ciudad al sureste de España, y ahora sé a conciencia que no deseo marcharme.

Mi horario, unido a las salidas de los autocares de Alsa, junto con los días no lectivos que en este momento nos rodean me brindaron la oportunidad de llegar a la capital el mismísimo 9 de octubre, fecha en la que Ilan Doyle cumple un año más cada 365 días.

Contemplamos, tanto "E" como el que escribe, que la familia de nuestra querida Ilan Doyle es más que numerosa, puesto que no parecía haber manera posible de que ella soltase el teléfono y se relajase. Dice padecer el Síndrome de Peter Pan, aunque yo desconfío.

Cuando por fin consiguió respirar, deshice mi maleta mientras la cena se ultimaba. Sopló las velas. Pidió un deseo. Y yo lo vi en directo por vez primera.

Tras aquello, nuestro destino fue ver "El Ilusionista", la cual no nos hechizó tanto como nosotros creíamos que iba a hacer. Pero la decepción no interrumpió momentos risueños y felicidad infinita.

A la mañana siguiente, planeamos de forma irregular, una fiesta que debía de ser sorpresa. Comimos pizza en casa de "I" y después el Malecón, con sus hippies recién recolocados y sus ciclistas, nos esperaba en el mismo sitio en el que se había encontrado siempre. Y damos gracias por ello, nos hubiésemos dado un buen susto si se encontrase en el lugar equivocado.

Cenamos en casa, algo cansados, con los pies molidos de tanto paseo por el centro de Murcia, mas es inevitable, nos fascina. Para concluir, "Mouling Rouge", con la que lloramos -aunque también reímos-, y terapia nocturna hasta altas horas de la madrugada.

Y a día de hoy, nos hemos levantado temprano para, con nuestra tristeza fácilmente reconocible, despedir a "E" en la estación de autobuses.

Ilan Doyle duerme, y yo soy feliz de verdad de la buena.

(Cuando despierte, no dudéis en que os dará su punto de vista, con un año más, claro).

PD: Gracias por todos vuestros comentarios en la entrada sobre los burkas, redactaré mis conclusiones en cuanto regrese a Madrid.

jueves 8 de octubre de 2009

Dudas sobre el burka antes de partir


El concepto, la idea, el significado, o incluso el mismo objeto que tiene por nombre "burka" es un tema de cierto nivel de complejidad, al menos a mi modo de verlo.

Y es que hoy he visto pasar una mujer con un hijo pequeño de nacionalidad árabe. Hasta ahí, creo que las pocas personas que me leen no encuentran problema alguno, y si el racismo está presente en tu pensamiento al leer esto, cierra mi blog inmediatamente, porque en Constante de Proporcionalidad nadie te querrá.

Ahora bien, a aquella mujer, sin duda, se la notaba de lejos una diferencia bastante evidente: ella no llevaba burka. Y un servidor, sin razonar antes, ha pensado al instante: "Qué bien. Ya sólo faltan algunos millones de mujeres. Liberaos". Sin embargo, me he retraído en un espacio de lucidez y lógica. "Pero, son sus costumbres, es su cultura, y yo no puedo cambiarla", me he comentado en mi fuero interno.

Tras una pequeña discusión entre lóbulos cerebrales, sigo sin estar del todo aclarado. ¿Es acaso el burka una mera cuestión política para que los varones obtengan el poder sobre su mujer, agarrándose bien fuerte al machismo, mas que intentan, sin éxito hacia mis ojos, superponer un supuesto mandato de su Dios, e imponiéndolo así como norma religiosa? ¿No deberían todas las mujeres tener potestad sobre lo que quieren o no quieren llevar como atuendo, además de enseñar lo que a ellas les venga en gana? Sin embargo, ¿si abolimos el burka estamos siendo anti-multiculturales y dejando sin poder de decisión a esas mujeres?

Definitivamente, necesito ayuda de forma clara y razonada. Así que, como siempre, se aceptan comentarios.

Mientras, Murcia me espera. Y Ilan Doyle con ella. Si todo va bien encauzado, podréis ver algunas entradas a modo de diario, pues mucho tiempo ha pasado desde que me he dignado a volver a escribir.

Sed felices.
(Foto via Google, al parecer de una asociación que trata de combatir los burkas con los derechos humanos como bandera. Aún así, sigo hecho un lío).

jueves 24 de septiembre de 2009

Nada es lo que parece (Chema Madoz)

(Escalera. Chema Madoz.)
Madoz es aquél que te engaña, y cuando al fin desubres por qué, sonríes sin necesidad de desearlo.

domingo 20 de septiembre de 2009

Crónica de una Noche En Blanco, por alguien que viste en Negro

Imaginaos: el centro de Madrid, las calles cortadas para que los ciudadanos puedan pasear a sus anchas. Más de las diez, más de las once, y todo continúa abierto, tiendas, museos, nada se escapaba de la maravillosa celebración. ¿Cuál? La Noche En Blanco.

Ayer, 19 de septiembre, Madrid se convertía en la ciudad del insomnio, ya que nadie pretendía irse a dormir, el ambiente era demasiado bueno como para echarte el edredón por encima. La cultura -gratuita, además- bullía a cada esquina por la que circulabas. Había demasiadas cosas en diferentes puntos de la capital -algunos ciertamente alejados- y fue una verdadera tristeza tener que escoger, o lo que es lo mismo, eliminar.
Empezamos quedando en Sol, en la esquina donde, desde 1894 -casi, Orwell, casi-, la Mallorquina vende sus dulces a todo el que se tercie. Desde este punto, Legazpi es nuestro destino metril. Y es que en Legazpi, más precisamente en el Paseo de la Chopera, el Matadero, lugar de nombre y circunstancias crueles en el pasado, se convierte ahora en un centro artístico, vanguardista, que mira más allá de lo tradicional.

Navegamos por alguna exposición de arte contemporáneo -ya no hay nada que envidiarle al Guggenheim- y tras mirar el reloj, preguntamos raudos en qué parte del Matadero se celebra el En Femenino. Nos responden que en el jardín central, y es allí a donde nos dirigimos, pasando puertas de las que cuelgan láminas de plástico, que debes apartar si quieres salir al césped.

El jardín es un placita de hierba sintética -o al menos eso creímos sacar en conclusión- y coloreada, reproduciendo formas que la noche no permitía visualizar con atención. Terminamos encontrado un hueco para nosotros y nos tumbados, como invadidos por el rollo Benicàssim. En frente, un escenario con fondo algo steampunk, y ella, Mary Hampton, la única que nos dio tiempo a ver, colocando sus guitarras.

Mary Hampton es una cantautora británica, de voz angelical, efímera, etérea y melancólica que, al ritmo del punteo de su(s) guitarra(s), te deja en los oídos sabor poético.

La escuchamos hasta el final, preciosa, simpática y muy amable. Su última canción es "Because You're Young", mi favorita. Ella canta y yo muevo los labios.

Fue mágico.

Tras aquello, el Metro vuelve a ser nuestro medio de transporte, de hecho, parecía que todos los madrileños nos encajonamos, nos apretujamos, tanto en los vagones como en los andenes. Mas nada parecía importar, pues solucionamos todo con algunas risas.

El McDonald's que se encuentra al lado de la Mallorquina es durante un tiempo, nuestro refugio, aunque también a otros conciudadanos se les ocurre la idea de ir a cenar allí, y por tanto los choques con sillas y bandejas son inevitables.
Nuestra siguiente parada es la Plaza Mayor, donde se celebra la Marcha por la Poesía, y existen grandes colas para recoger un globo con unos versos inscritos. En los nuestros pone:

"Sueño contigo
y no sé quién está
dentro de quien."
Benjamín Prado.

Todos, sin darnos apenas cuenta, nos quedamos callados tras leerlo. Un silencio de emoción. Se me ocurre romper el hielo usando la simpleza de: "Qué bello". Todos asentimos y vamos saliendo poco a poco del trance.

Descendemos Cibeles, Neptuno, hasta llegar al Jardín Botánico, acompañados por una orquesta que mostró como su colofón final -agárrense- "Paquito El Chocolatero".

Decidimos que el Jardín Botánico es una buena opción y nos embarcamos a la inmensa cola. Entramos al fin y descubrimos que el Paseo de Carlos III se ilumina con un líquido verdoso y brillante, metido en bolsas de suero que se disponen a lo largo de toda la calle. Vemos poco o casi nada, ya que además, las callejuelas laterales no están abiertas al público. Damos la vuelta, mostrando nuestra cierta decepción.

La Noche en Blanco acaba ahí para nosotros. El Metro, desde Atocha Renfe, nos lleva hasta casa. Caemos rendidos en la cama, sin aún creer los momentos maravillosos que hemos vivido.

¿Y tú?

miércoles 9 de septiembre de 2009

Cada vez que alguien dice 'Las Niñas Amélie' yo mismo muero

Soy la primera persona que defiende, bajo un telón cargado de oscuridad, todo aquello que vaya unido con decandecia, siniestro, gótico, heavenly voices, pop noir, post-punk, y un largo e interminable etcétera que llena mi imaginación de underground desmedido. Y sé que, en apariencia, este blog, un tanto minimalista, no sugiere lo mismo. Pero así es.

Sin embargo, mi mente se mantiene en constante guerra cuando el indie-retro-vintage acuden a hacer de las suyas. ¿Por qué? Porque son estilos con los que también me gusta jugar, tanto en vestimenta como en música se refiere.

Creo que, de poder definírseme de alguna manera en particular, yo escogería o bien "mezcolanza-friki-rarita" o quizás algo que un servidor desea acuñar desde hacía un tiempo: "Dark indie". Llamadlo chorrada, porque incluso yo lo hago a veces, pero me parece bastante adecuado.

El caso es que, el otro día, un vídeo de Russian Red me llevó a uno de Anni B Sweet, y éste a otro de Alondra Bentley. Para mí Russian Red es sagrada, toda una señorita del folk anglosajón, por muy madrileña que sea, y no le termino de pillar el gusto a esta revolución de chicas folk, mas intento decirme, siempre que esta idea nubla mi ya de por sí maliciosa mente: "Pero, Antonio, Russian Red no ha inventado el folk, lo que pasa es que como han visto que una ha tenido éxito, han decidido hacer un poco más de caso a las demás, que también quieren un huequecito". Incluso con este comentario no me termino de acostumbrar, pero, en fin, supongo que es cuestión de tiempo.

No quiero alargarme mucho más, así que continúo. En todos los vídeos no podía faltar un comentario de un tipo (o puede que tipa, aunque no lo creo) que se horrorizaba de cómo el panorama musical se llenaba de lo que él denominaba "Las Niñas Amélie". Así que, por si acaso se le ocurre escribir en Google "Constante de Proporcionalidad" y clickar en un blog que resulta llevar dicho nombre, respondo.

RESPETO.
Porque claro que comprendo que haya ciertas personas a las que no les guste el estilo de música que esta oleada de chicas jóvenes nos muestra, pero es tan sencillo como no escucharlas, y problema solucionado. No es necesario ir diciendo lo malas que son, o lo poco artísticas que te parecen, no merece que una persona como tú, con sus gustos musicales bien arraigados, malgaste el tiempo criticando algo que a los demás sí nos gusta. Y no estoy cortando tu libertad, ni mucho menos, por supuesto que puedes gritar a los cuatro vientos que las cantautoras folk que comienzan a nacer no son de tu agrado, pero de ahí al fácil recurso del insulto hay todo un salto mortal.

Y a todo ese grandísimo público que sé que me lee (Cof, cof...Con todos ustedes, ironía) os recomiendo lo mismo. Es bastante diferente pronunciar que tal o cual grupo o cantante de no te guste, a escupir que nadie debería escuchar esa supuesta bazofia.

Por poner un ejemplo, A MÍ PARECER Zahara no me gusta, PERSONALMENTE su timbre de voz me resulta muy agudo. ¿A qué no es difícil?

sábado 5 de septiembre de 2009

'Random' es una palabra para decir en voz alta




Llegamos de El Escorial.
Mis padres duermen, en el sofá.
La televisión encendida pero, nadie posa los ojos en ella.
El perro de los vecinos empieza a llorar porque, de nuevo, le han dejado solo.
Veo en la pantalla de otro piso cómo alguien juega al Solitario.
El otoño aún es tímido.
IlanDoyle me deja un momento.
Y yo, yo hoy vivo con paciencia.
El sábado termina, como tantos otros terminaron.
Ya no tengo miedo.


(Foto de Jennifer Cox -dearjennifer.org-, que ella titula 'Incantations'. Éstas son las palabras que acompañan a la instantánea:


)